¿Te has sentido agobiada alguna vez por una emergencia familiar, como una enfermedad, y no tener el dinero para enfrentarla en ese momento? Entiendo perfectamente tu situación, he visto a muchas personas sentirse desesperadas por no tener los recursos para ayudar a su hijo (a), y lamentablemente se han endeudado de tal forma que los intereses las han consumido tanto económica como mentalmente, pero sabes, hay una forma muy accesible de prepararnos para cualquier contingencia económica, aquí te cuento cómo puedes lograr crear tu fondo de emergencia y podrás comprobar cómo es que te dará mucha tranquilidad.
Al igual que tú, todas las personas estamos expuestas a enfrentar en algún momento una emergencia, que puede ir desde que se haya descompuesto el calentador o la lavadora, que hayamos sido víctimas de la delincuencia, y nos asaltaron, llevándose nuestro celular, hasta algo más delicado que podría ser algún tema de salud, entre otros, y, ¿qué pasa si vivimos al día?, de inmediato nos angustiamos porque sabemos que para resolver la situación vamos a requerir de recursos económicos que no tenemos disponibles al momento, por lo que hacemos uso de la tarjeta de crédito, la cual tampoco podremos pagar en tiempo, generando una deuda mayor por el tema de los intereses abrumadores, entonces surge una !emergencia colateral!, y si no tenemos tarjeta pues pedimos prestado a otras instancias con las que pagamos intereses más elevados. Como puedes apreciar lo que está sucediendo ante esta práctica, es tapar un hoyo destapando otro y así sucesivamente. Pero para eso estamos aquí acompañándote, para enseñarte cómo puedes prevenir y evitar estas situaciones, y con algo tan sencillo como lo es, comenzando a crear tu propio fondo de emergencia, sin que te veas afectada en el día a día, y esto te dará tranquilidad.
Comienza respondiendo las siguientes preguntas:
¿Qué haces con el efectivo de baja denominación que llevas contigo?, ¿qué haces con las monedas de cambio que recibes al pagar algo?, ¿te los gastas en cosas que te parecen “baratas”?, ten presente que si terminas sumando esos gastos, resulta que más bien fueron ¡muy caros!, porque de peso en peso, cuando vez ya vamos en $200.00 y no supimos en qué lo gastamos.
Te cuento cómo he ido aprendiendo a crear mi fondo de emergencia y adicionalmente he ayudado a personas cercanas a que hagan el suyo:
Como puedes apreciar si juntas $25 a la semana, es como si ahorraras para tu fondo de emergencia $3.58 diarios. Otro tip es que en tu misma alcancía vayas depositando esas monedas que son los cambios que traes en la bolsa o en el pantalón, te sorprenderá lo que puedes llegar a juntar, quizá no lo has notado porque es muy fácil que gastemos en un dulce que nos venden en el vagón del metro a $10.00, o cualquier otra cosa que nos parece muy económica, pero si vamos sumando esos montos te convencerás que la mejor decisión es destinarlos a tu fondo de emergencia.
¿Qué te pareció, muy sencillo de llevar a cabo, verdad?
Te invito a que reflexiones y hagas consciente cómo es que con las siguientes pequeñas acciones es que puedes brindarte una gran tranquilidad ante un imprevisto: